Proporciones de la Figura Humana

La industria de la belleza mueve billones de euros al año y está controlada en su mayoría por hom­bres. Reflexionando sobre ella y denominándola «tiranía o dictadura de la belleza», el prestigioso psiquiatra Luis Rojas Marcos señala que esta in­dustria ha optado actualmente por elegir un canon de belleza femenino que responde a una mujer jo­ven y muy delgada. Esto hace que un 80 % de las mujeres occidentales se sientan insatisfechas con su cuerpo y hasta un 20% hayan pasado por el qui­rófano para remodelar su figura. Sin olvidar que predispone, además, para trastornos de la alimen­tación como la anorexia y la bulimia.

Los cánones de belleza sirven para marcar en ca­da época y lugar la relación proporcional entre las distintas partes del cuerpo humano. Los concep­tos de proporción y belleza han variado a lo lar­go de la historia. El ideal de belleza de la Edad Me­dia es diferente al de hoy en día.

El ideal estético del mundo clásico se fraguó en la Antigua Grecia a partir de la escultura. El gran pio­nero de la teoría griega sobre el ideal de belleza fue Policleto, a quien se atribuye el célebre tratado El canon. Policleto estableció una regla que relaciona las proporciones ideales de la figura humana desde una medida básica, llamada módulo; según este canon, la altura del ser humano es igual a siete veces la altu­ra de la cabeza, y una cabeza es igual a un módulo.

En el Renacimiento, Miguel Ángel también utilizó su propio canon, «el canon de 7,5 cabezas», y Leonardo da Vinci nos muestra una proporción de 8 cabezas en su Trotado de los proporciones.

A finales del siglo XIX, el antropólogo belga Quetelet obtuvo un canon de 7,5 cabezas comparando las medidas y proporciones de varias perso­nas.Tras una minuciosa selección, a principios de siglo XX, el científico Stratz estudió a un grupo de hombres altos y atléticos y obtuvo la figura ideal: un hombre cuyas proporciones respondían al canon de 8 cabezas.

Proporciones Leonardo Da Vinci

Gracias a todos estos estudios se pudo llegar a la conclusión de que exis­ten tres cánones para determinar las proporciones de la figura humana:

  • Un canon de siete cabezas y media = figura común. La figura típica de cualquier hombre de la calle.
  • Un canon de ocho cabezas = figura ideal. Es el empleado por los ar­tistas porque las proporciones responden a la figura ideal.
  • Un canon de ocho cabezas y media = figura heroica. Es el típico em­pleado en las historietas y el dibujado para el diseño de figurines.

Canon anatómico femenino

El canon femenino es similar al de la figura masculina de 8 cabezas, só­lo que es proporcionalmente más pequeño y con las siguientes dife­rencias:

  • Los hombros son proporcional­mente más estrechos.
  • Los pechos se sitúan más abajo; por lo tanto, los pezones también.
  • La cintura es algo más estrecha.
  • El ombligo queda situado ligera­mente más abajo.
  • Las caderas son proporcionalmen­te más anchas.
  • En el perfil femenino, la nalga so­bresale de la línea o nivel vertical en que se hallan el omóplato y la pantorrilla.

Proporciones del Cuerpo Femenino

GuardarGuardar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*