Manuel Pertegaz, la Exposición

Fue en 2004, el 22 de mayo, cuando Letizia, hoy Reina de España, dio el sí, quiero a Felipe, actual Rey. Brillaba con un impresionante modelo de Pertegaz(Olba, Teruel, 1918) que gustó mucho y supuso su reconocimiento entre el gran público. El modisto (fallecido en 2014 a los 96 años) es el protagonista de la exposición Manuel Pertegaz, que se inaugura hoy en la madrileña Sala Canal de Isabel II. La muestra escoge con mimo los diseños más representativos para exhibir el trabajo de uno de los grandes de la moda española, que triunfó en los 70 y 80. Pero ¿qué supusieron sus colecciones para la historia de la moda? “Fue muy importante a nivel internacional. Se convirtió en uno de los maestros de la Alta Costura en España y en el mundo entero, fue de los pocos que supieron adaptarse a las exigencias del mercado, cuando se empezó a demandar el prêt-à- porter, a partir de los 70”, cuenta Raúl Marina, comisario de la exposición junto a Amalia Descalzo.

Manuel pertegaz

Primero fue Jesús del Pozo y ahora Manuel Pertegaz. La Oficina de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid, con su director Jaime de los Santos a la cabeza, han apostado por dar a conocer cada año la obra de los grandes de la aguja de nuestro país. Esta iniciativa arrancó con éxito el año pasado con el primero. “A la moda española hay que darle la importancia artística que se merece y comunicar que ha tenido grandes creadores. Hablamos de Balenciaga, Pertegaz y tantos otros”, reclama Marina. La muestra se completa con un ‘fashion film’ protagonizado por la modelo Vanesa Lorenzo y dirigido por el fotógrafo Eugenio Recuenco, que también firma las imágenes del catálogo de la exhibición. En él escriben los comisarios de la muestra; Pamela Golbin, comisaria jefe de las colecciones de moda y textil del museo de Artes Decorativas de París; Juan Gutiérrez, responsable de la colección de moda contemporánea del Museo del Traje de Madrid, y Jaime de los Santos. Yo Dona ha escogido a Vanesa para posar con varios modelos de los años 80 y 90 pertenecientes a colecciones privadas y al fondo histórico con el que cuenta la marca, llamado Studio Pertegaz.

El comisario escoge una prenda representativa: “Hay un abrigo de seda verde con un gran volumen y un juego de lazos frontal que explica en detalle el trabajo artesano y meticuloso de Pertegaz. Las piezas de día, más funcionales y limpias, reproducen perfectamente la llegada del prêt-à-porter”. Tres alturas recogen en la Sala Canal de Isabel II la selección de los diseños: la planta baja, con las más icónicas y representativas, mientras que la primera y segunda muestran diseños ordenados según su uso: cóctel, fiesta, día…

“Trabajaba magistralmente los cortes para esconder pinzas y marcar la silueta. Hay algunas piezas impresionantes por su aparente sencillez, por ejemplo, un traje de chaqueta blanco ribeteado en negro que vistió una invitada a una boda. Fue moderno porque se saltaba el protocolo de no ir del color de la novia, pero también jugaba con la tradición gracias al ribete negro, porque su dueña entonces estaba de luto”, recuerda Marina. No hay que olvidar que además de su gigantesco talento creativo, Manuel Pertegaz fue además un gran hombre. “Una de las cosas que me sorprendió fue que a sus modelos -las escogía personalmente y les enseñaba a posar y desfilar- las tenía a todas en nómina y eran parte de su universo”, añade el comisario, “algo impensable en la actualidad”.

Vanesa posa en la sesión de Yo Dona como en las fotos míticas de Richard Avedon. El maestro de la fotografía de moda inspira a la modelo, que resalta la elegancia del trabajo de Pertegaz. Estilizó de tal manera la silueta que incluso inventó el concepto de mujer cisne: frágil y majestuosa al mismo tiempo. “Abrió su taller en Barcelona con 40 años, fue autodidacta, aprendió el oficio en una sastrería de la ciudad, y desde que creó su marca se dedicó en cuerpo y alma a sus clientas y a la Alta Costura”, afirma Marina. El éxito fue inmediato. “Se rumoreaba que a la muerte de Dior (1957) le ofrecieron sustituirlo en la ‘maison’ francesa y que renunció en pro de su proyecto, de su taller -en los mejores tiempos llegó a tener hasta 700 personas en nómina-, de su forma de diseñar y de su país. Pertegaz se quedó en España y vendió mucho también fuera, en los mejores grandes almacenes estadounidenses”, apunta el comisario.

En la década de los 70 se operó el gran cambio: el mercado impuso el prêt-à-porter, principalmente lo demandaban desde el otro lado del Atlántico. La Alta Costura pasó a un segundo plano. “Balenciaga renunció, cerró su taller en el 68 y murió en 1972. Pertegaz, en cambio, fue un visionario”, recalca Marina.

La unión con las corrientes artísticas más importantes es otro de los pilares del maestro. Según el comisario de la exposición, “su trabajo se puede relacionar con el Suprematismo ruso [movimiento artístico nacido en 1915 basado en formas geométricas] y algunos modelos recuerdan al Barroco español”.

Del 9 de septiembre hasta el 12 de noviembre en la sala Canal de Isabel II (Santa Engracia, 125, Madrid). Entrada gratuita.

Manuel pertegaz

 

Fuente: El Mundo 

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